Creá tu contexto en 30 días y salí con tu mapa escrito: dónde estás hoy, a dónde vas, y los pasos concretos para llegar.

Vivis Como Podes, No Como Realmente Queres

Quien es William Fernandez

Cómo pasé de las quiebras, las deudas
y los contextos que no me hacían bien,
a construir desde Dios

De perder el rumbo intentando distintos negocios, de tener conocimientos y aun así permitir que mi vulnerabilidad me llevara por caminos que me alejaban de la persona que quería ser, a entender que el éxito económico por sí solo no era suficiente.

2015 - 2025

Después de intentar durante años distintos negocios y no alcanzar la vida que soñaba, sentí que había perdido el rumbo.

Vivía en Ezeiza, Argentina, con mi mamá, que ya tenía más de 60 años y seguía luchando cada día sin estar jubilada.

Además de enfrentar una discapacidad motriz que limita el movimiento de la parte derecha de mi cuerpo, muchas veces me sentía desconectado del mundo y de las oportunidades que deseaba alcanzar.

Atravesé quiebras financieras, deudas, frustraciones y decisiones equivocadas que me llevaron a contextos que no me hacían bien

.

A pesar de tener conocimientos y capacidad para crear negocios, permití que mi vulnerabilidad me llevara por caminos que me alejaban de la persona que quería ser.

Había días en los que sentía que estaba atrapado en una realidad que no representaba mi verdadero potencial.

En los últimos años emprendiendo negocios digitales logré facturar miles de dólares y demostrarme que era capaz de salir adelante incluso cuando parecía no tener nada.

Pero entendí que el éxito económico por sí solo no era suficiente.

2026

Hace unos meses tomé una decisión: empezar de nuevo. Esta vez, construyendo desde la fe, poniendo a Dios como prioridad y fundamento de cada paso.

Me convertí en el hombre que durante años intenté encontrar.

Aprendí a decirle que no a los contextos que me alejaban de quien quería ser. Le dije que no a relaciones, lugares, negocios y hábitos que no estaban alineados con mi propósito. Y le dije que sí a Dios.

Después de más de 10 años emprendiendo, equivocándome, aprendiendo y volviendo a empezar, entendí que el verdadero éxito no está solamente en lo que construyes, sino en quién te conviertes durante el proceso.

Leí cientos de libros. Escuché incontables podcasts. Estudié negocios, ventas, marketing, liderazgo y crecimiento personal. Pero nada transformó tanto mi vida como fortalecer mi relación con Dios.

A pesar de una discapacidad motriz que limita la parte derecha de mi cuerpo, logré perder más de 10 kilos de grasa y ganar masa muscular, demostrando que los límites muchas veces están más en la mente que en las circunstancias.

Construí negocios que generaron decenas de miles de dólares al año y desarrollé una agencia de marketing.

Pero hoy mi orgullo no está en la facturación. No está en los negocios. No está en los resultados. Está en haber construido una vida con propósito.

Porque entendí que no importa desde dónde empiezas. Importa desde dónde decides construir.